Dimite el presidente del Consejo Europeo de Investigación en plena pandemia de coronavirus

Una investigadora muestra una célula infectada por coronavirus. EFE/Kiko Huesca

Bruselas/Londres (EuroEFE).- El presidente del Consejo Europeo de Investigación (ERC, en inglés), Mauro Ferrari, ha dimitido de su cargo al ser rechazado su plan de crear un programa científico a gran escala para combatir la pandemia de coronavirus. La información fue avanzada por el diario “Financial Times” y confirmada posteriormente por el Ejecutivo comunitario.

El diario señala que Ferrari, experto en nanomedicina que asumió su mandato de cuatro años el pasado 1 de enero, envió el martes una carta de renuncia a la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen.

En un comunicado al periódico, expresa su “decepción” con la respuesta comunitaria a la pandemia y con la propia Unión Europea (UE), aunque sigue apoyando “los ideales de colaboración internacional”.

Explica que, al ver la magnitud de la COVID-19, propuso poner en marcha un programa especial que ofreciera recursos a los mejores científicos del mundo para combatir la enfermedad, con vacunas, medicinas y herramientas de diagnóstico, a fin de reemplazar las “a menudo improvisadas intuiciones de los líderes políticos”.

Sin embargo, sus propuestas fueron rechazadas de forma unánime por el Consejo Científico, el órgano rector del ERC, con el argumento de que sus competencias solo le permiten financiar proyectos propuestos por científicos “de abajo a arriba” y no macroprogramas “de arriba a abajo” con objetivos impuestos por los políticos comunitarios.

Ferrari respondió entonces, según dice, que “no era el momento de que la gobernanza científica se preocupara demasiado por la sutileza de las diferencias entre investigación de abajo a arriba o de arriba a abajo”.

Técnicos de laboratorio investigan el coronavirus. EFE/Kiko Huesca

De acuerdo con el dimisionario, posteriormente Von der Leyen le pidió su opinión y él le presentó un plan al que ella aportó una serie de “directrices”, lo que causó una “tormenta política interna”.

“La propuesta se pasó entre diferentes capas de la administración de la Comisión Europea, donde creo que se desintegró por impacto”, declara.

El científico, que piensa impulsar desde Estados Unidos una iniciativa internacional de investigación del nuevo virus, lamenta “la completa falta de coordinación entre las políticas de salud de los Estados miembros, la oposición recurrente a iniciativas de apoyo financiero cohesivas y los persistentes cierres unilaterales de fronteras” en la UE.

El Consejo da su versión sobre la dimisión

Por su parte, el ERC afirmó este miércoles que la salida de Ferrari responde a una solicitud unánime del organismo para su dimisión y afeó al italiano su falta de compromiso con el organismo y su ausencia en reuniones relevantes.

En un comunicado, el Consejo Científico del ERC lamentó la versión de Ferrari sobre las razones de su dimisión y afirmó que, durante sus tres meses al frente, el italiano “mostró una completa falta de apreciación por la razón de ser” de la entidad.

“Desde su nombramiento, el profesor Ferrari ha mostrado una falta de compromiso con el ERC, no ha participado en muchas reuniones importantes, ha pasado mucho tiempo en Estados Unidos y no ha defendido la misión y el programa del ERC mientras era su representante”, señala el Consejo Científico.

El mensaje del órgano que dirige el ERC contrasta con las razones que dio el propio Ferrari para su dimisión, publicadas la pasada madrugada en el diario Financial Times, que apuntaban al rechazo a su plan de crear un programa científico a gran escala para combatir la pandemia de coronavirus.

El Consejo Científico del ERC le contradice y afirma que sus diecinueve miembros le habían pedido que dimitiera, de forma “individual y unánime” el pasado 27 de marzo y que por lo tanto su renuncia se ha debido a un “voto de no confianza unánime por escrito”.

Además, afirman que el ERC “no apoyó una iniciativa especial” para combatir el coronavirus porque “no es su competencia” y señaló que la dirección general de Investigación en Innovación de la Comisión Europea, con la que colaboran, “ya está activa en el desarrollo de nuevos programas para apoyar esta investigación”.

“El ERC no presenta iniciativas para temas específicos, ya que uno de los principios fundamentales del ERC es que nuestros investigadores son libres para perseguir los objetivos que quieran y para decidir en lo que quieren trabajar. En nuestra opinión, esa es una manera fundamental de generar la mejor ciencia”, señala el comunicado.

El Consejo Científico relata también que Ferrari promovió “varias iniciativas personales” dentro de la Comisión “sin consultar ni emplear el conocimiento colectivo del Consejo” y “empleando su posición para promocionar sus propias ideas”.

Además, advierten de que el ya ex científico jefe de la institución “estaba involucrado en varias actividades externas” académicas y comerciales que “le requerían mucho tiempo y esfuerzo y parecían ser prioritarias a su compromiso con el ERC”.

“La carga de trabajo asociada a estas actividades ha demostrado ser incompatible con el mandato de presidente del Consejo Científico”, afirma el comunicado.

La CE lamenta la decisión de Ferrari

Mientras, la Comisión Europea (CE) señaló este miércoles que “lamenta” la dimisión de Mauro Ferrari. El portavoz comunitario Johannes Bahrke confirmó en rueda de prensa telemática que Ferrari,  experto en nanomedicina, asumió el cargo el pasado 1 de enero para un mandato de cuatro años y dimitió oficialmente ayer, martes 7 de abril.

Agregó que un comité se encargará de designar un nuevo presidente mientras otra persona ocupará el puesto de forma interina y recordó que actualmente hay en marcha 50 proyectos para luchar contra la pandemia en ámbitos como la virología, la epidemología, la gestión de crisis o la salud pública, junto con financiación adicional para 18 proyectos de investigación y desarrollo de productos y una posible vacuna.

El portavoz comunitario no valoró el impacto de la dimisión en la lucha europea contra el COVID-19, pero indicó que “el 27 de marzo los otros 19 miembros del Consejo Científico pidieron la dimisión del presidente” y subrayó que la CE “siempre ha respetado y respetará la autonomía científica del Consejo Científico”.

Por su parte, el portavoz jefe de la Comisión, Eric Mamer, señaló que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, no pidió su opinión a Ferrari, como este dejó entrever en sus declaraciones al Financial Times, sino que fue él quien contactó espontáneamente con la presidenta para trasladarse su iniciativa.

Fundada en 2017, esa agencia comunitaria con un presupuesto de cerca de 2.000 millones de euros al año, tiene por misión facilitar que los científicos europeos identifiquen necesidades en cualquier ámbito y financiarlas, con la “excelencia” como único criterio.