Italia y Portugal cantan desde los balcones “Bella Ciao” y “Grândola Vila Morena”

Italia, desde los balcones, canto "O Bella Ciao", en el 75 aniversario de la liberación de los nazis. [EFE/EPA/ALESSANDRO DI MARCO]

Roma/Lisboa (EuroEFE).- Italia y Portugal cantaron este sábado desde sus balcones las canciones de “Bella Ciao” y “Grândola Vila Morena”, los himnos respectivamente de la liberación del fascismo y de la Revolución de los claveles.

Italia celebra confianda su Día de la Liberación

Las buenas noticias han coincidido con el 75 aniversario de la liberación del fascismo en 1945, una efemérides que los italianos han vivido confinados, desde sus casas, por las restricciones de movilidad impuestas por el Gobierno para atajar la pandemia.

El confinamiento no ha evitado que muchos hayan celebrado la fiesta nacional desde sus balcones y ventanas, adonde han salido con banderas italianas a cantar el tradicional himno partisano ‘Bella Ciao’, un gesto con el que se ha querido demostrar unidad.

Aviones miitares sobrevolaban entretanto una Roma desierta para pintar en los cielos de la capital italiana los tres colores de la bandera del país; verde, blanco y rojo.

Se trata de una fecha histórica, pues cada año el país recuerda cómo se levantó en 1945 contra las tropas nazis, se hizo con el control de las ciudades del norte y se liberó del yugo nazi.

Aunque los más de 60 millones de italianos han vivido este día encerrados en sus hogares, el presidente de la República, Sergio Mattarella, ha querido rendir un homenaje en solitario en el Altar de la Patria de la Plaza Venecia de Roma.

A primera hora de la mañana, Mattarella se ha acercado al monumento a Víctor Manuel II, solo y con mascarilla, y ha subido la larga escalinata hasta la tumba al soldado desconocido, donde le esperaban dos coraceros, también con mascarillas, que han llevado una corona de flores.

Aviones de las fuerzas aéreas italianas forman la bandera tricolor en el 75 aniversario de la liberación nazi. EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI

Portugal celebra su 25 de abril más atípico

Portugal conmemoró su 25 de Abril más atípico en pleno estado de emergencia por la pandemia de Covid-19, sin celebraciones en la calle pero con cantos a la libertad desde las ventanas para recordar la Revolución de los Claveles.

Con el desfile que tradicionalmente recorre la Avenida da Liberdade de Lisboa cancelado, las conmemoraciones de los portugueses se trasladaron a las ventanas del país, que este año fueron testigo de las celebraciones.

Aplausos, el himno portugués, gritos de “Fascismo nunca más” y canciones ligadas a la revolución, como la célebre “Grândola Vila Morena”, utilizada por los militares como contraseña para iniciar el levantamiento en 1974, se escucharon por las calles semivacías de Portugal en el 46 aniversario de la revolución.

El presidente de la Asociación 25 de Abril, el capitán Vasco Lourenço, uno de los militares de la revuelta y que había pedido a los portugueses que entonasen desde casa la canción compuesta por Zeca Afonso, salió a su ventana para unirse a los cánticos.

Tampoco faltaron los claveles, y aunque con el confinamiento no se vieron tantos, algunos ciudadanos aprovecharon sus salidas a hacer compras o sus paseos para lucir la flor en la solapa.

En la céntrica plaza de Marqués de Pombal de Lisboa, desde donde parte el desfile que este año fue cancelado, el partido Movimiento Alternativa Socialista (MAS) -sin representación parlamentaria- instaló un vehículo con altavoces por los que sonaron canciones de la revolución.

“No estamos celebrando sólo el 25 de abril, también celebramos el Servicio Nacional de Salud”, explicó en declaraciones a EFE António Grosso, miembro del MAS.

Lisboetas cantan “Grandola, Vila Morena” desde sus balcones. EFE/EPA/ANTONIO COTRIM

En el plano institucional, se mantuvo la sesión solemne en el Parlamento, aunque en formato reducido: frente a los centenares de personas que suelen estar presentes, este año acudió a la Asamblea de la República menos de un centenar.

En un hemiciclo decorado con claveles, sólo estuvieron presentes el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa; el de la Asamblea, Eduardo Ferro Rodrigues; 46 de los 230 diputados y cuatro miembros del Gobierno, entre ellos el primer ministro, António Costa.

Más arriba, en las galerías, menos de una veintena de invitados, de los cuales apenas un expresidente, António Ramalho Eanes, observaron la ceremonia desde una distancia prudencial.

Todos guardaron un minuto de silencio por las víctimas de la pandemia –Portugal alcanzó este sábado los 880 fallecidos con Covid-19- al inicio de la ceremonia a petición de Ferro Rodrigues.

La ceremonia en el Parlamento había suscitado voces críticas en el país, que cuestionaron el formato elegido, a las que el jefe del Estado respondió con un discurso en el que resaltó que evocar una fecha como el 25 de Abril en estos momentos es “esencial”.

“Esto no es una fiesta de políticos ajena al clima de privación que vive la sociedad portuguesa”, defendió Rebelo de Sousa, que consideró que no conmemorar la Revolución de los Claveles por la pandemia sería un “absurdo cívico” y una “pésima señal”.

El presidente señaló en su discurso que es en los momentos de “más sufrimiento cuando más importa evocar la patria” y refirió que “evocar abril también es llorar a los muertos”.

El coronavirus también cerró las puertas de la residencia del primer ministro, el Palacio de São Bento, que acostumbra a estar abierta en este día y que, para mantener la esencia de la iniciativa, ofreció visitas virtuales a través de internet.

“No podemos estar aquí, en la residencia oficial, pero queremos que puedan estar aquí por esta vía online. Por eso, vamos a recordar lo que fueron otros 25 de Abril en que pudimos estar con las puertas abiertas y esta casa llena de ciudadanos”, dijo Costa en un mensaje en vídeo grabado en el Palacio.

El Gobierno también puso a disposición de los portugueses una página web desde la que pueden enviar claveles virtuales a sus conocidos para conmemorar la fecha.foto)(vídeo)