La cumbre muestra una Europa dividida frente al coronavirus

21dfcfaf1ef5a413a3a8d1c0420000b730595576w [EFE/EPA/FRANCOIS WALSCHAERTS]

Bruselas (EuroEFE).- Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) han dado dos semanas a sus ministros de Finanzas para que presenten más medidas para responder a la crisis económica provocada por el coronavirus, después de que Italia y España se hayan plantado para reclamar una acción europea más decidida. Enfrente, sobre todo Alemania y Holanda, pero también Austria  han optado por la dureza.

“Hemos debatido todas las posibilidades y hemos tomado la decisión de continuar todos nuestros esfuerzos basándonos en un compromiso muy fuerte. Estamos listos para hacer todo lo que sea necesario para encontrar la solución correcta, pero tenemos que continuar nuestros esfuerzos”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, tras una cumbre por videoconferencia de más de seis horas.

El debate entre los líderes, destinado a definir la respuesta económica ante una crisis que arrastrará a la UE y la eurozona a la recesión este mismo año, se ha cerrado con una declaración que se limita a celebrar las medidas ya aprobadas y pedir a sus ministros de Economía y Finanzas (el Eurogrupo) presentar propuestas “en dos semanas”.

“Estas propuestas deberán tener en cuenta la naturaleza sin precedentes del choque del COVID-19 que afecta a todos nuestros países. Nuestra respuesta será incrementada, como sea necesario, con más acción de un modo inclusivo, a la vista de los acontecimientos, para dar una respuesta amplia”, dice el texto.

Lee el comunicado tras la cumbre telemática contra el coranavirus

Los líderes comunitarios no han cerrado un acuerdo, por tanto, ni para la intervención del fondo de rescate de la eurozona, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), ni para la emisión de “coronabonos”, deuda mutualizada de la Unión.

Se trata de las dos medidas fundamentales en torno a las que ha girado la discusión y que seguirán sobre la mesa en las deliberaciones del Eurogrupo.

“La puerta está abierta para debatir todas las posibilidades sobre la mesa”, confirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, preguntada sobre si los “coronabonos” habían sido definitivamente rechazados.

Fondo de rescate o “coronabonos”

El martes, el Eurogrupo había abogado por crear una línea de financiación específica para la pandemia canalizada por el MEDE, que cuenta con 410.000 millones de euros en capacidad de préstamo. Esta línea estaría abierta a todos los países y permitiría otorgar a los que lo solicitasen fondos por hasta el 2 % de su PIB con ciertas condiciones.

Los ministros de Economía y Finanzas, sin embargo, dejaron la decisión final en manos de los líderes, que hoy se han mostrado divididos sobre si mencionar directamente al MEDE como la solución, según han mostrado los borradores de la declaración circulados durante la jornada.

Sobre la emisión de “coronabonos” ya fue imposible encontrar un acuerdo a nivel ministerial y no ha llegado a aparecer ni siquiera en los borradores.

Esta herramienta, similar a los “eurobonos” que se plantearon y descartaron como solución a la crisis de deuda en la eurozona en 2011, es rechazada por Alemania, Holanda o Austria por suponer la mutualización de la deuda y sus riesgos entre los socios comunitarios.

Por el contrario, nueve países -España, Francia, Italia, Bélgica, Portugal, Irlanda, Grecia, Eslovenia y Luxemburgo- reclaman estas emisiones argumentando que esta crisis ha sido provocada por una causa externa y afecta a todos los países, lo que no fue el caso en 2008.

Italia y España se plantan

En el transcurso de la cumbre, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció que ha pedido a sus homólogos que decidan en los próximos diez días una respuesta conjunta para combatir la crisis y propuesto, junto al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la creación de un grupo de trabajo compuesto por los presidentes de las principales instituciones comunitarias.

Según explicaron fuentes del Gobierno italiano, Conte considera fundamental que la UE se tome los próximos diez días para “encontrar una solución adecuada a la grave emergencia que están experimentando todos los países” del continente.

España e Italia, los más afectados de Europa, se cuentan entre los nueve países que este miércoles reclamaron la utilización de deuda mutualizada ante una crisis que afecta a todos por igual y ha sido provocada por causas externas.

Mientras, según una nota del Gobierno español, Sánchez recordó la situación de emergencia que viven España y otros países, y con el apoyo de Italia y otros socios europeos exigió a la UE “una respuesta clara y contundente de financiación a medio y largo plazo”.

“No se pueden cometer los mismos errores de la crisis financiera de 2008, que sembraron semillas de desafección y división con el proyecto europeo y provocaron el ascenso del populismo. Debemos aprender esa lección”, subrayó Sánchez en su intervención.

Costa: la respuesta es “manifiestamente insuficiente

El primer ministro portugués, António Costa, consideró “manifiestamente insuficiente” la respuesta dada hasta ahora por la Unión Europea a la crisis económica provocada por el coronavirus e insistió en la necesidad de emitir deuda conjunta a través de los llamados “coronabonos”.

 

“Fue el acuerdo posible, pero manifiestamente insuficiente para aquello que es exigible a Europa”, dijo en declaraciones a la prensa en Lisboa tras la cumbre de líderes de la UE, celebrada por videoconferencia, en la que no se alcanzó un acuerdo sobre la emisión de deuda mutualizada.

Costa insistió en que es necesario actuar en conjunto contra una situación que alcanza a los 27 de forma “simétrica” y “con una mayor dimensión” que las crisis vividas hasta ahora por el bloque comunitario.

En ese sentido, apeló a dejar atrás las divisiones que impidieron consensos para afrontar crisis como la de 2008 o la de las migraciones.

“Si nos mantenemos en las divisiones que ya bloqueaban decisiones a tiempo en 2008 y con las migraciones, Europa sufrirá mucho con este tsunami”, lamentó el primer ministro luso, que defendió que es “una oportunidad histórica” de la UE.

Por ello, consideró “absolutamente fundamental” realizar una emisión de deuda conjunta de la Unión, para obtener mejores condiciones de financiación a los Estados miembro.

Costa recordó que Portugal y otros ocho países ya habían pedido una “respuesta más osada” para recurrir a todos los mecanismos previstos en el tratado de la UE, principalmente la emisión de deuda, y señaló que hay cuatro países que se oponen a esta solución.

No obstante, matizó que tres de ellos están totalmente en contra y un cuarto “tiene apertura suficiente de espíritu para estar disponible a discutir”.

“Si no entendemos que ante un desafío común debemos tener capacidad de responder en común, entonces nadie entendió lo que es la UE”, sentenció.

António Costa, calificó de “repugnante” las declaraciones del ministro de Finanzas holandés, Wopke Hoekstra, cuando planteó, tras el Consejo Europeo extraordinario la posibilidad de que se investigue a España por su gestión de la pandemia.

Costa aseguró en declaraciones a la prensa en últimas horas que “ese discurso es repugnante en el marco de la Unión Europea (UE)”, y calificó de mezquino e inconsciente el discurso del dirigente holandés.

Visiblemente irritado por el resultado del Consejo, el líder socialista luso también alertó de que “si la UE quiere sobrevivir, es inaceptable que cualquier responsable político, sea del país que fuera, pueda dar una respuesta de tal naturaleza durante una pandemia como la que estamos viviendo”.

Merkel no respalda la opción de los “coronabonos”

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, expresó su confianza en que lograrán “acuerdos” en la UE frente al “desafío común” que es la pandemia del COVID-19, aunque dejó claro que los llamados “coronabonos” no son una “opción compartida” por Alemania ni por otros países del bloque comunitario.

“Estamos mejor equipados que en anteriores crisis”, afirmó la líder alemana, en declaraciones tras la cumbre, para insistir en que, en su opinión, hay que “evaluar todos los instrumentos” con que ya cuenta el bloque comunitario.

Merkel, quien se encuentra en cuarentena domiciliaria tras haber estado en contacto con un médico infectado, expresó su “comprensión” hacia la situación de España e Italia, dos de los países que insisten en emitir los llamados “eurobonos” o deuda conjunta.

Pero dejó claro que, al menos por el momento, esa opción no está “en agenda” para Alemania ni tampoco otros estados miembros, como Austria, que este jueves reiteró su negativa.

Holanda dice que “no está contra los países del sur”, pero que no es el momento de “herramientas adicionales”

El primer ministro holandés, Mark Rutte, rechazó este jueves que Holanda esté “contra los países del sur” e instó a Italia y España a hacer uso de “las medidas existentes” a nivel nacional para salvar sus economías ante el coronavirus, porque no es momento de recurrir a “herramientas adicionales”.

“Esta crisis no termina mañana. Es difícil saber cuál será la situación económica de aquí a finales de mayo. No es prudente desplegar todas nuestras armas ahora. En términos socioeconómicos, es mejor proceder paso a paso, y usar herramientas adicionales cuando sean necesarias”, añadió Rutte, tras la videoconferencia con sus colegas europeos para tomar medidas económicas ante el coronavirus.

El primer ministro holandés, Mark Rutte. EFE/EPA/BART MAAT

Si se necesita hacer más, dijo, “primero habrá que ver qué se puede hacer dentro del marco del presupuesto europeo, porque hay aún opciones disponibles, como por ejemplo en el área de los fondos de cohesión, y si vamos a considerar herramientas adicionales, deben estar destinadas solo a los propósitos para los que fueron creadas”.

Para Rutte, el MEDE, un fondo creado en 2012 durante la crisis financiera, debería ser el “último recurso” porque solo otorga prestamos a países de la zona euro que tienen problemas económicos y “no pueden pedir prestado dinero en el mercado”, lo que, para Holanda, aún no es el caso de Italia y España.

Sin embargo, y a pesar de la ausencia de un acuerdo, Rutte cree que la reunión terminó con “un resultado, pues al final no ha habido desacuerdo”, y aseguró que el ambiente ha sido “cordial y no como algunos predijeron, una Holanda contra el sur”, porque hay “mucho entendimiento” hacia la situación en la que están España e Italia, los países de la UE más afectados por la pandemia del COVID-19.

Preparar la recuperación una vez pase la crisis sanitaria

Por lo demás, a la espera de un nuevo plan del Eurogrupo, los líderes saludan las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones. Sobre este último, instan a explorar la posibilidad de aumentar su participación en la respuesta económica.

Al mismo tiempo, la UE incide en la necesidad de preparar la recuperación una vez pase la crisis sanitaria, una tarea que “requerirá una estrategia de salida coordinada, un plan de recuperación amplio e inversiones sin precedentes”, apuntan.

Los presidentes de Comisión y Consejo serán los encargados de elaborar un plan de acción para ello.

Al margen de la economía, sobre el cierre temporal de las fronteras exteriores de la UE a los viajes que no sean esenciales, los líderes dijeron que evaluarán la situación “a su debido momento” para decidir si lo prolongan y, por lo que respecta a las fronteras interiores que diferentes países han introducido temporalmente, pidieron gestionar de forma fluida el paso de personas y bienes.

También dicen que van a abordar con “con urgencia” la situación de los europeos bloqueados dentro o fuera de la UE que no pueden volver a sus países de origen.

Editado por Miriam Burgués y Luis Alonso