La OMS quiere que la UE ejerza el “liderazgo global de la nueva normalidad”

Bruselas/Ginebra/La Haya (EuroEFE).- El director general de la OMS, Tedros Adhanom, animó este jueves a la UE a “ejercer el liderazgo mundial en la definición de la nueva normalidad” tras la pandemia de coronavirus que sacude el mundo. Europa registra unos 20.000 nuevos cada día y la Agencia Europea del Medicamento ha recomendado autorizar Remdesivir para tratar la Covid-19.

“Esperamos que sean ustedes los que lideren este cambio hacia un mundo mejor y más verde”, aseguró este jueves Adhanom en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo.

“La UE está demostrando estar a la altura de estos momentos”, señaló.

Entre las acciones que los países deben emprender en esta nueva fase de la pandemia, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó la necesidad de encontrar una vacuna y terapias contra la COVID-19.

También insistió en la necesidad de hallar la forma de hacer suficientes test y velar por que las personas que hayan estado expuestas al virus puedan ser objeto de un seguimiento exhaustivo, que incluya el cumplimiento de una cuarentena.

Adhanom, quien informó de que la OMS estima que se llegará a 10 millones y medio de infectados la próxima semana, hizo hincapié de que para frenar la pandemia es necesaria “una respuesta coordinada a nivel mundial”.

“El coronavirus ha puesto de manifiesto la importancia de la unidad nacional y la solidaridad global”, aseveró Adhanom, quien recordó que “el virus se propaga ante la división y solo se frena con una acción mancomunada”.

El director general de la OMS también hizo referencia a la crisis económica y social derivada de la pandemia, que, en su opinión, “ha demostrado que la salud y la seguridad sanitaria no son elementos aislados, son los cimientos de la prosperidad y el desarrollo sostenible”.

“La salud no es un coste, es una inversión, y una de las lecciones que hemos aprendido es la importancia de invertir en ella, ya que ahora estamos pagando una factura mucho más elevada”, puntualizó.

No obstante, Adhanom alertó de que “los planes de recuperación tienen que ir más allá de la detección temprana y el control de futuros brotes”.

El director general de la OMS pidió a la población que se cuestione su modo de vida, ya que, en sus palabras, “no podemos volver a las andadas”, sino que es necesario “crear una nueva normalidad más sostenible, equitativa, justa, verde e inclusiva”, ya que “ahorrar dinero dañando el medio ambiente o poniendo en entredicho la capacidad de respuesta de la atención sanitaria ha demostrado ser un grave error para la economía”.

Sobre las vacunas, Adhanom reconoció que nunca se ha encontrado una para un coronavirus, pero se mostró esperanzado en que se acabe descubriendo.

“Como todas las primeras cosas va a ser difícil, pero son muchos los científicos trabajando en ella y ya tenemos más de 100 candidatas, 4 de ellas en una fase bastante avanzada”, informó.

Según Adhanom, las previsiones son que haya una vacuna dentro de un año, aunque el director general de la OMS señaló que, “si se acelera el procedimiento, podría ser en menos tiempo, dentro de unos meses”.

No obstante, recordó la importancia de tener un “compromiso político a nivel global” para conseguir que exista un “acceso global” a la vacuna, que haga de ella un “bien de acceso público” y no permita que determinados países se aprovechen y “socaven” este objetivo.

Europa registra 20.000 infectados y 700 muertes cada día

Por su parte, el director para Europa de la OMS, Hans Kluge, advirtió en una rueda de prensa digital que el coronavirus sigue expandiéndose, aconsejó no bajar la guardia y subrayó que cada día se registran en Europa 20.000 nuevos casos y 700 muertes.

“La pandemia sigue acelerándose. El domingo se registró un número récord de nuevos casos, con 183.000 confirmados en 24 horas (en todo el mundo)”, alertó.

De los 9 millones de casos en el mundo, más de 2,5 millones han sido en Europa donde, “a pesar de que se registra una disminución en la proporción de casos globales respecto al principio del año” la enfermedad se sigue propagando.

“La última semana Europa ha visto un crecimiento de infecciones semanales por primera vez desde hace meses”, una tendencia que responde a la flexibilización o finalización de las restricciones que trajo consigo el virus.

El anunciado riesgo de rebrotes se ha convertido ya en varios países en una realidad y en la última quincena, 30 países han visto aumentar los casos acumulados.

“La aceleración de la transmisión ha llevado a un resurgimiento significativo de casos que, si no se atiende, volverá a llevar a los sistemas sanitarios al límite”, alerta Kluge.

Sin embargo, el director general también resalta los logros y avances conseguidos.

Kluge felicitó a Polonia, Alemania, España e Israel por “responder con rapidez” y controlar “los peligrosos brotes de COVID-19 asociados con la reapertura de las escuelas, minas de carbón y centros de producción de alimentos” que han ocurrido recientemente.

Otro punto positivo es que “varios ministros de Sanidad han informado de un cambio en el comportamiento de la gente, principalmente que están respetando el distanciamiento físico y usando mascarillas”, medidas preventivas fundamentales en estos momentos en los que la pandemia ha acabado con la vida de cerca de 480.000 personas en el mundo.

Kluge también se refirió a los sistemas de vigilancia del COVID-19, e instó a los países a “mejorar la única forma que tenemos de minimizar la transmisión: localizar, aislar y cuidar cada caso y encontrar y poner en cuarentena a todos sus contactos”.

En ese sentido, las tecnologías digitales “juegan un papel principal” y han demostrado ser efectivas.

Hay 27 países que han desarrollado soluciones para localizar digitalmente los contactos en Europa y otros cuatro están desarrollándolas, pero Kluge también señaló que hay que cerciorarse de que las tecnologías digitales, poderosas herramientas para luchar contra la COVID-19, no afecten los derechos de los ciudadanos, sobre todo a la privacidad.

Aconseja que primero “vayamos a lo digital, pero con sabiduría”. Segundo: “construyamos la confianza” de la gente, respetando su privacidad y la seguridad de sus datos. Y tercero: “no podemos permitirnos que la gente no pueda acceder a la salud digital”, por lo que hay que disminuir la brecha digital (entre un 74 y un 87% de hogares tienen internet en casa en Europa).

Ante la temporada vacacional y la apertura de fronteras, la OMS insta a la población a tomar con mucha precaución las decisiones de cómo, dónde y cuándo viajar.

La EMA recomienda autorizar Remdesivir para tratar la COVID-19

Mientras, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha recomendado este jueves, por primera vez desde comienzos de la pandemia, autorizar la comercialización de un fármaco conocido como Veklury (Remdesivir) para el tratamiento de la COVID-19 en adultos y adolescentes de más de 12 años con neumonía.

Remdesivir es un antiviral que ralentiza la producción de nuevas partículas de virus y, como resultado, una infección viral se desarrolla con menos rapidez y los pacientes en estado grave se recuperan una media de cuatro días antes de lo habitual.

Aunque la última decisión está todavía en manos de la Comisión Europea, este es el primer medicamento que pasa la evaluación de la agencia médica, con sede en Ámsterdam, lo que se hizo “en un periodo excepcionalmente corto a través de un procedimiento de revisión continua”, dada la emergencia de salud pública que supone el coronavirus.

La autorización “condicional” por parte de la EMA para vender un fármaco significa que este puede comercializarse con algo menos de datos disponibles y antes del tiempo habitual que lleva la autorización de un medicamento en condiciones normales, lo que facilita el acceso rápido al producto en contextos como una pandemia.

Este proceso de emergencia solo se sigue si el beneficio de la disponibilidad inmediata de un medicamento para los pacientes es superior al riesgo inherente al hecho de que aún no están disponibles todos los datos.

Esto se hizo incluso más rápido de lo esperado porque la calidad, los datos no clínicos y los clínicos preliminares, junto a la seguridad de este fármaco empezaron a ser estudiados por el comité de medicinas humanas de esta agencia el pasado 30 de abril, antes de que se presentara ante la EMA la solicitud de autorización de venta en la UE de Veklury, que llegó el 5 de junio.

El Remdesivir, una terapia experimental que empezó a desarrollarse en 2009 y se puso a prueba con pacientes del ébola a mediados de la década pasada, se ha autorizado para el coronavirus SARS-CoV-2 porque un ensayo clínico estadounidense mostró que ese fármaco acorta el tiempo de recuperación en algunos pacientes.

La evaluación del medicamento como un posible tratamiento de la COVID-19 en la UE ha concluido este jueves, principalmente en base a ese estudio del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (Niaid) en más de 1.000 pacientes críticos en 75 hospitales de diferentes países, y su efecto se comparó con un placebo y con el tiempo promedio que tarda en curarse un paciente de la COVID-19.

Los pacientes hospitalizados que tomaron Remdesivir se recuperaron un promedio de un 31 por ciento más rápido que los que tomaron placebo, mientras que el período medio de recuperación se redujo de 15 días a 11 días.

Otros estudios señalan que su eficacia contra el nuevo coronavirus no está muy clara.

Teniendo en cuenta los datos disponibles, la Agencia consideró que el balance entre beneficios y riesgos había demostrado ser positivo en pacientes con neumonía que requieren respiradores, los pacientes con enfermedad grave, por lo que optó por autorizarlo, subrayó la agencia.

Está previsto que la Comisión Europea dé luz verde a este mediacmento la próxima semana y se podrá comercializar en la UE bajo el nombre de Veklury durante un periodo de un año, aunque todavía no está claro cuántas dosis de Remdesivir estarán disponibles para el mercado europeo, lo que se tendrá que negociar con el productor estadounidense Gilead Sciences.

Editado por Miriam Burgués