Lo que puede el coronavirus: habrá gobierno en Bélgica tras quince meses de interinidad

La primera ministra belga, Sophie Wilmes, es recibida por el rey Felipe de los belgas. [EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ]

Bruselas (EuroEFE).- Lo que no ha podido más de un año de negociaciones, lo ha podido el coronavirus: el rey Felipe de los belgas encargó este lunes a la actual primera ministra en funciones, Sophie Wilmès, formar un Ejecutivo de pleno derecho ante la urgencia de la gestión del brote y tras constatar que contaría con respaldo parlamentario.

“El Rey ha encargado a la señora Sophie Wilmès formar Gobierno. Ella ha aceptado esta misión”, indicó el Palacio Real en un comunicado sobre el Ejecutivo, que permanecía en funciones desde diciembre de 2018 por la salida de la coalición gubernamental de los soberanistas flamencos de la N-VA.

El monarca recibió en audiencia a los dos políticos encargados de explorar la posibilidad de formar un Ejecutivo, Patrick Dewael (liberal francófono) y Sabine Laruelle (liberal flamenca), quienes le presentaron un informe final que concluye que “el Gobierno dimisionario dispone de apoyo suficiente que le permite continuar la gestión de los problemas urgentes que nuestro país debe afrontar”.

Este nuevo Ejecutivo, de pleno derecho, tendría como única misión hacer frente a las consecuencias sanitarias y económicas del coronavirus en Bélgica.

El Gobierno seguirá formado por los liberales francófonos del Movimiento Reformador (MR) al que pertenece Wilmès, los liberales flamencos del Open Vld y los democristianos, también flamencos, del CD&V.

Un aviso sobre el coronavirus en un un autobús de Bruselas.EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ [EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ]

Respaldo de otras formaciones políticas

Estos tres partidos ya componían el Ejecutivo que permanecía en funciones desde diciembre de 2018 y no suman una mayoría en el Parlamento belga, pero otras formaciones políticas han acordado respaldar al nuevo Gobierno de emergencia.

Así, junto al MR, el Open Vld y el CD&V, el Ejecutivo de Bélgica tendrá garantizado el apoyo parlamentario de los nacionalistas conservadores flamencos de la N-VA, del Partido Socialista francófono (PS) y flamenco (SP.A), de los ecologistas francófonos y flamencos, de los democristianos de la CDH y de los liberales de Défi.

Esos partidos han acordado que no se podía “desestabilizar” el equipo que ha respondido hasta el momento a la pandemia del COVID-19, en referencia a que Wilmès y sus ministros, en funciones, han gestionado la crisis sanitaria y económica en las últimas semanas.

Wilmes conseguirá ahora el respaldo de la Cámara

Así, Wilmès pedirá el próximo jueves la confianza a la Cámara de Representantes de Bélgica y, tras el acuerdo logrado por los partidos políticos para respaldarla, debería conseguir más de 100 votos favorables sobre el total de 150 diputados.

A continuación, podrá solicitar al Parlamento que le conceda durante tres meses “poderes especiales” para abordar el brote del coronavirus. Esos “poderes especiales” se pueden prorrogar una sola vez por un periodo de otros tres meses. Por tanto, este Gobierno de emergencia duraría seis meses.

Durante el fin de semana, el Partido Socialista francófono y la N-VA habían negociado la posible formación de un Gobierno que durante un año abordara las consecuencias sanitarias y económicas del coronavirus, pero las conversaciones parecían no haber llegado a buen puerto.

En efecto, el presidente del PS, Paul Magnette, criticó ayer al líder de la N-VA, Bart De Wever, por querer convertirse en el nuevo primer ministro, mientras que los socialistas defendían la continuidad de Wilmès ante la crisis del coronavirus.

Una bolsa de “frites”, mascarilla y teléfono móvil. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Bélgica vive con un Gobierno en funciones desde diciembre de 2018, cuando los ministros de la N-VA abandonaron el Ejecutivo en protesta por la firma del pacto de las Naciones Unidas sobre las migraciones.

Tras celebrar elecciones federales en mayo del año pasado, las negociaciones entre los partidos, sin avances, habían quedado marcadas por los desencuentros entre socialistas francófonos y nacionalistas flamencos.

La crisis del coronavirus ha supuesto un impulso para formar Gobierno.

Bélgica contabilizó hoy 172 nuevos casos de COVID-19 hasta llegar a los 1.058 y un hombre de 88 años se convirtió en la quinta víctima mortal a causa de esta enfermedad.

Desde la medianoche del viernes al sábado, el país aplica drásticas medidas para contener el brote, incluido el cierre de restaurantes, bares, discotecas y la cancelación de actividades recreativas, deportivas y culturales, así como la suspensión de las clases en escuelas, aunque no su cierre.

El plan, que excluye a los hoteles, se aplicará hasta el próximo 3 de abril.