Nubarrones sobre el belga Didier Reynders por acusaciones sobre presunta corrupción

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Bruselas (EuroEFE/EA.com).- El ministro belga de Asuntos Exteriores en funciones Didier Reynders (del Movimiento Reformador, MR, de centroderecha), y comisario designado de Justicia y Respeto del Estado de Derecho en el futuro gabinete de Ursula Von der Leyen, podría tener que enfrentarse a una posición más que incómoda ante el próximo examen de idoneidad en el Parlamento Europeo, que debería confirmarle en su nuevo puesto: las acusaciones de presunta corrupción y blanqueo dadas a conocer por un exagente del servicio de seguridad del Estado belga.

La semana pasada dos medios belgas “De Tijd” y “L’Echo” publicaban que Reynders, actual ministro de Asuntos Exteriores y de Defensa -en un Gobierno en funciones- y candidato a comisario europeo de Justicia, respeto del Estado de Derecho y protección de los Consumidores, está siendo investigado por acusaciones de presunta corrupción y blanqueo.

Las acusaciones se centran, sobre todo, en la manera cómo se adjudicaron contratos públicos bajo su mandato (como ministro de Exteriores), entre ellos el edificio de la embajada de Bélgica en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo (RDC).

Las investigaciones en curso se focalizan en saber si existen suficientes pruebas para incriminar al belga o a alguna de las otras partes supuestamente implicadas en el caso, informa EFE.

El “garganta profunda” del caso, sale a la luz

El “garganta profunda” es, según publican este jueves medios belgas, Nicolas Ullens de Schooten, un exagente de la Seguridad del Estado federal belga. Su testimonio contra Reynders, un viejo lobo en las lides de la política nacional, fue legalmente formalizado en abril pasado ante la policia federal belga.

Reynders ya desmintió, a través de su abogado, las acusaciones en su contra, que fundamentalmente se centran en el presunto pago de sobornos relacionados con contrataciones públicas.

De Schooten trabajó en el departamento de seguridad nacional belga entre 2007 y 2018, y es quien, supuestamente, tuvo acceso a presuntas informaciones comprometedoras contra Reynders.

Evitar a toda costa que Reynders se convierta en comisario europeo

Todos los esfuerzos de Ullens de Schooten se centran estos días en evitar a toda costa que Reynders sea finalmente nombrado comisario europeo, ya que, si el Parlamento Europeo le confirma en el cargo, ello dificultaría enormemente la tarea de investigación judicial.

Por su parte, el exfuncionario de la Seguridad belga afirma que su “cruzada” contra Reynders no obedece a cuestiones personales, sino que su objetivo pasa por el interés general del país.

De momento, el abogado de Reynders se apresuró a desmentir nuevamente todas las acusaciones: “el sábado (14/9/2019, cuando saltó la noticia en la prensa belga) mi cliente rechazó inmediatamente todas las acusaciones a través de los medios. He tomado contacto con las autoridades judiciales. Hasta donde yo sé, desde el sábado no se ha aportado ningún elemento nuevo”, dijo.

“El autor de las acusaciones se guía claramente por una voluntad de hacer daño”, subrayó el abogado de Reynders.

¿Un dolor de cabeza para Von der Leyen ?

Von der Leyen eligió a Reynders el pasado día 10, aunque en un primer momento se decantaba, según fuentes de Bruselas, por la comisaria checa Věra Jourová. No obstante, en el seno de la Comisión se consideró demasiado arriesgado desde el punto de vista político nombrar para ese sensible puesto a un/a representante de un país de Europa Central u Oriental.

Según ha informado el portal europeo EURACTIV.com, socio de EFE, Jourová se coordinará con Reynders -si finalmente pasa el filtro del Parlamento Europeo- en sus tareas como parte de su cartera también de vicepresidenta del ejecutivo de Bruselas.

Pero el caso de Reynders no es el único signo de interrogación que pesa sobre algunos miembros de la futura “Comisión Von der Leyen”

El polaco Janusz Wojciechowski, comisario designado de Agricultura, está siendo investigado por la Oficina Antifraude de la UE (OLAF) por presuntas irregularidades en sus gastos como eurodiputado. El futuro comisario ha subrayado que no tiene “nada que esconder”.

Tampoco el candidato húngaro a comisario de Ampliación, László Trócsányi, es ajeno a las críticas, especialmente por parte de los Verdes y los socialdemócratas alemanes (SPD), algunos de cuyos miembros dudan de que sea la persona adecuada para una cartera europea que, entre otras tareas, incluye convencer a los socios de la UE de la necesidad de reforzar sus sistemas judiciales.

Está previsto que las audiencias ante el Parlamento Europeo sobre la idoneidad de los comisarios comiencen el próximo 30 de septiembre y concluyan con un voto final, el 23 de octubre.

Aunque el Parlamento Europeo no puede vetar a candidatos individualmente y se pronuncia sobre la composición global de la futura Comisión, su opinión siempre se toma en cuenta antes de nombrar oficialmente a un candidato, ya que tiene poder de veto final sobre todo el “colegio de comisarios”.

Por Fernando Heller, con informaciones de EFE y EA.com