Silencio y calles vacías en el corazón de la Unión Europea

Vista de la Place Royale de Bruselas. [EFE/Óscar Pandiello]

Bruselas (EuroEFE).- El jueves a mediodía se cumplieron veinticuatro horas desde el confinamiento de la población decretado por el Gobierno de Bélgica, una medida que, a diferencia de otros países de la Unión Europea (UE) azotados por el coronavirus, contempla e incluso recomienda “actividades al aire libre” como paseos o carreras por el parque.

Lo cierto es que, al menos en pleno horario laboral, las calles del epicentro político de la Unión Europea estaban vacías, silenciosas y sin apenas vida.

Una imagen de Bruselas que contrasta con la soleada tarde del miércoles, cuando parques y plazas reunieron a numerosos grupos de personas y la Policía se vio obligada a informar a los ciudadanos de las medidas implantadas por el Gobierno.

Uno de los lugares en los que más se notó el inicio del confinamiento fue la estación Central de trenes, que desde hace varios días registra un notable descenso en la afluencia de viajeros y numerosas cancelaciones.

Al contrario que en otros países europeos, en los parques de Bruselas se puede correr.EFE/Óscar Pandiello [EFE/Óscar Pandiello]

Uno de los pasajeros que se vio afectado esta mañana por las anulaciones fue Farouk Step, de 26 años, quien tuvo que esperar varias horas para poner rumbo a los Países Bajos, donde reside su familia.

“Hace cuatro años que vivo aquí y nunca había visto las calles tan vacías. No solo desde que empezó el confinamiento, sino desde que el avance del virus fue haciéndose más fuerte en otros países”, dijo a Efe Step.

Hizo una comparación con las políticas neerlandesas, cercanas a las doctrinas británicas de escasa intervención en la vida pública de los residentes, que, a su juicio, son “positivas” teniendo en cuenta que la ciudadanía “ya está concienciada”, dada la amplia repercusión mediática del brote vírico.

“Puedo entender las medidas que están llevando a cabo desde los Países Bajos: quieren mantener las tareas esenciales funcionando, lo cual me parece bien. El coronavirus es un peligro real, pero si la gente empieza a entrar en pánico será peor”, consideró.

La ausencia de turistas fue otra de las notas más llamativas en Bruselas. Desde el Monte de las Artes hasta el Palacio de Justicia, pasando por la Grand-Place o la comercial avenida Louise, la ausencia de paseantes y de la sonoridad de idiomas extranjeros resultaba llamativa.

El Palacio de Justicia de Bruselas.EFE/Óscar Pandiello [EFE/Óscar Pandiello]

Sí mantienen su actividad los parques y las zonas verdes, tomadas estos días por los corredores, que agradecen la postura del Gobierno a favor de la actividad física al aire libre siempre y cuando esta sea en solitario o en compañía, como máximo, de un allegado que viva en la misma casa.

Es el caso de Eric Vitella, un peruano con pasaporte sueco asentado en Bélgica y que esta mañana aprovechó para correr por el céntrico parque Real de la capital.

Como él, decenas de personas decidieron salir de casa para hacer más llevadero el confinamiento, según el cual deben respetar un metro y medio de distancia con otros transeúntes.

“Estas medidas me parecen mejor que las de otros países. Hay tres tipos de políticas: las que son muy rigurosas, las que no son nada rigurosas y, luego, Bélgica. El deporte me parece positivo para fortalecer el sistema inmunológico y distraerse un poco en la calle”, declaró a Efe Vitella.

Afirmó que el cierre de fronteras ya le ha afectado de manera directa, al no permitirle acudir a los cumpleaños de su hermano y de su sobrino.

“La cosa es que no puedo poner en peligro a mi mamá o a mis familiares más adultos. Veremos cómo se desarrolla la cosa, pero con estas últimas medidas ya espero que el número de contagios disminuya. No creo que el confinamiento pueda llegar a ser mucho más riguroso”, añadió.

A la puerta de las tiendas, los clientes hacen cola con un metro de distancia a la espera de que se vacíe el interior.

Y en la denominada “burbuja europea”, en las instituciones de la UE, el teletrabajo y la cancelación de consejos y reuniones han reducido de forma drástica el tráfico y el vaivén de empleados.

La panorámica del corazón político e institucional de la UE se mantendrá así, al menos, hasta el 3 de abril.

No obstante, puede prorrogarse en función de la evolución en el país del COVID-19, por el que, a día de hoy, hay 1.795 personas afectadas y 21 muertos.