El envejecimiento digno debería ser un derecho fundamental

DISCLAIMER: Todas las opiniones vertidas en esta tribuna reflejan exclusivamente la posición de su/s autor/es, y en modo alguno de EUROEFE.EURACTIV.es, de la Agencia EFE ni de EURACTIV.COM Ltd.

El envejecimiento digno debería ser un derecho fundamental

“La población está envejeciendo en el continente europeo. El progreso económico y social ha dado lugar a un aumento de la esperanza de vida. Sin embargo, el envejecimiento suele ir acompañado de problemas de salud y una movilidad reducida, lo que representa un reto no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para toda la sociedad”, plantean en una tribuna para EuroEFE los miembros del Consejo Económico y Social Europeo (CESE) Marian Krzaklewski y Jean-Pierre Haber, quienes subrayan, además, que “la asistencia a las personas de edad avanzada genera empleo y crecimiento, y promueve la innovación”.

(Las opiniones vertidas en esta tribuna reflejan exclusivamente la posición de su autor, y no pueden ser atribuidas a EuroEFE.EURACTIV.es ni a ninguno de los asociados de la red europea de EURACTIV ni a la Agencia EFE)

Lamentablemente, estos problemas relacionados con el envejecimiento sociodemográfico en Europa aún no han recibido la atención que merecen. Esto también significa que todavía no somos conscientes de las grandes oportunidades que puede ofrecer una asistencia adecuada a las personas mayores en términos de desarrollo económico, empleo e innovación en Europa.

El envejecimiento digno debe reconocerse como un derecho humano fundamental. Es nuestro deber y obligación promover la igualdad de acceso a una asistencia y unos servicios de calidad.  Debemos encontrar respuestas adecuadas para las cuestiones éticas, políticas, económicas y sociales. La tecnología nos puede ayudar a afrontar este reto, siempre que se tengan suficientemente en cuenta las cuestiones éticas.

Anticipar las necesidades de las personas de edad avanzada

Como primer paso, hay que anticipar las necesidades de las personas mayores. Para ello necesitamos datos estadísticos apropiados. El envejecimiento demográfico debe medirse de forma dinámica y afinada, analizando también variables como el género, la esperanza de vida con buena salud y la epidemiología medioambiental, así como indicadores dinámicos. Un equipo de expertos —demógrafos, sociólogos, médicos— podría determinar estas variables. Asimismo, proponemos crear observatorios nacionales y regionales del envejecimiento, e introducir herramientas de evaluación en Europa para observar y comparar las políticas de los Estados miembros, contribuyendo de esta manera a que se difundan las mejores prácticas.

Creatividad en el sector de la vivienda con dispositivos de alta tecnología

El alojamiento para las personas de edad avanzada es un asunto complejo y delicado. La concentración de estas personas no aporta ninguna ventaja cognitiva. Ya se han realizado estudios científicos que demuestran una relación negativa entre la salud mental y la salud física de las personas mayores. Además, la asistencia integral de estas personas aumenta de forma significativa el riesgo de introversión y menor resistencia.

Dado que la mayoría de las personas de edad avanzada desea permanecer en su entorno más cercano, disponer de una vivienda adecuada es una cuestión importante y, en nuestra opinión, la elección ya no puede reducirse exclusivamente a la asistencia doméstica interna o las residencias de ancianos.

Ya existen alternativas, pero es necesaria una mayor creatividad y más inversiones en viviendas alternativas, incluido un mayor recurso a la innovación tecnológica digital. El desarrollo de nuevas viviendas debe basarse en los perfiles y las patologías de las personas de edad avanzada, utilizando equipos de alta tecnología, aunque también es necesario tener en cuenta los aspectos sociales, localizando los hogares en las zonas desarrolladas de las ciudades y en barrios que no estén ocupados exclusivamente por personas de edad avanzada.

La telemedicina, los sensores, la tarjeta y el historial médicos electrónicos y la domótica no solo aumentarían la independencia de las personas mayores, sino que también harían que la atención fuera más eficiente y segura.

La UE debería hacer suyo el concepto de ciudades amigables con las personas mayores —promovido por la OMS— y crear un programa que apoye la realización de proyectos piloto en diferentes ciudades o zonas semirrurales en Europa. El objetivo de las ciudades amigables con las personas mayores consiste en optimizar la salud, la integración y la seguridad de estas personas.

Asimismo, las políticas inmobiliarias y urbanísticas deben ser más dinámicas y flexibles. Los sistemas de vivienda innovadores deberían fomentarse y apoyarse en mayor medida mediante un programa de financiación específico en el marco de los Fondos Estructurales de la UE.

Armonizar la educación y facilitar el acceso a la formación

Los cuidadores son fundamentales para el envejecimiento digno, pero esto aún no se ve reflejado en su situación social y su remuneración. La asistencia y los servicios a las personas mayores son también un sector del mercado laboral que ofrece numerosas oportunidades de empleo.

Los empresarios y los trabajadores del sector europeo de los servicios sanitarios y asistenciales para las personas de edad avanzada deben orientar el diálogo social con el fin de crear un sistema de negociación colectiva que abarque tanto las cuestiones de remuneración como la formación profesional, incluida la obtención de competencias digitales.

El nivel educativo de los cuidadores es indisociable del bienestar de las personas de edad avanzada. Las cuestiones como la nutrición, los accidentes en el hogar, la violencia contra las personas mayores y los profesionales del sector, el uso de la tecnología digital en el hogar o la asistencia a enfermos terminales, deben abordarse mediante programas específicos financiados por los Fondos Estructurales europeos y el Fondo Social Europeo.

Abogamos por un marco jurídico armonizado para los servicios personales, incluida la racionalización de la formación de los cuidadores en toda Europa. Los métodos de acceso y formación deben simplificarse en mayor medida, por ejemplo, proporcionando herramientas de TIC que permitan acceder a la teoría y la información, creando comunidades y plataformas en línea. Esto facilitará el intercambio de las mejores prácticas.

Una plataforma financiera sólida

La UE y sus Estados miembros deben fomentar la inversión en la mejora de la vida de las personas mayores, en particular en la investigación y el desarrollo. Proponemos una mesa redonda financiera que reúna a las principales partes interesadas de los inversores y los proveedores de asistencia, para estudiar las necesidades y las posibles opciones financieras.

Teniendo esto en cuenta, animamos a la Comisión a que lleve a cabo un estudio sobre las perspectivas socioeconómicas de los servicios de atención a las personas de edad avanzada. Dicho estudio debería abarcar también las distintas modalidades de financiación pública y privada, proponer mecanismos de inversión basados en asociaciones público-privadas y sugerir diversas recomendaciones tanto a escala supranacional como de los Estados miembros.

Deben tenerse en cuenta tanto las necesidades de las personas mayores como la experiencia de los cuidadores para concebir futuras soluciones basadas en un sistema financiero sostenible.

Para saber más:

► Los autores de esta tribuna son los ponentes del dictamen de iniciativa “Transformación económica, tecnológica y social de los servicios avanzados de salud a las personas de la tercera edad”  del Comité Económico y Social Europeo (CESE):

 Marian Krzaklewski, miembro del CESE

Jean-Pierre Haber, delegado de la Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales (CCMI) del CESE