España, a la vanguardia de la inversión social en Europa

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España está a la vanguardia de la inversión social en Europa, afirma en una tribuna en exclusiva para EuroEFE Miguel Ángel Cabra de Luna, consejero del  Comité Económico y Social Europeo (CESE)  en representación de CEPES y director de Relaciones Internacionales y Sociales y Planes Estratégicos de la Fundación ONCE, quien mantiene que el binomio economía social y discapacidad puede contribuir de manera significativa a la implementación del Pilar Social.

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La semana pasada Ilunion firmó en Bruselas un crédito de 35 millones de euros con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), financiado por el Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas, más conocido como el “Plan Juncker”. Dicho préstamo, cuyo objetivo es financiar el 50% de un ambicioso plan de inversión de 70 millones de euros dirigida a potenciar las divisiones de hotelería y de lavandería del brazo empresarial del Grupo Social ONCE, es sin duda una buena noticia para la Marca España (próximamente España Global) y reafirma el liderazgo de nuestro país en el ámbito de la economía social y de la integración de las personas con discapacidad. No en vano se trata del primer crédito de esta naturaleza otorgado a una empresa de la economía social y además se espera sirva para generar 725 nuevos empleos para dicho colectivo.

Sin embargo, además de su importancia para España, el préstamo a Ilunion tiene una relevancia que va más allá de nuestras fronteras y afecta a toda la Unión Europea. El mismo supone en mi opinión un punto de inflexión en la tan demandada “socialización” del Plan Juncker, que habiéndose mostrado como un instrumento ciertamente innovador y útil para que los inversores europeos se embarcasen en inversiones ambiciosas que los bancos tradicionales serían reticentes a asumir, había mostrado también su incapacidad para promover inversión en el ámbito social.

El préstamo a Ilunion revierte esa tendencia y ofrece un caso de éxito que cabe esperar sirva como inspiración para nuevas inversiones sociales. No es pues sorprendente la satisfacción expresada públicamente por los líderes de las patronales europeas de economía social (Social Economy Europe) y de empresas participadas y de interés general (CEEP), así como de la patronal española CEPES, que tanta atención ha dedicado a este tema.

La presencia en el acto de firma del vicepresidente de la Comisión Europea Jirky Katainen y de la vicepresidenta del BEI, Emma Navarro, y las palabras de ambos en ese sentido, refrendan ese potencial. El desafío a partir de ahora es pasar de las palabras a los hechos y que el préstamo y la inversión de Ilunion no se quede en un caso aislado.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha acogido con especial entusiasmo la noticia del crédito del BEI a Ilunion. En tanto que principal organismo consultivo de la UE, el CESE lleva más de dos décadas abogando por la importancia de promover de manera sistemática la economía social como motor de inversión, crecimiento y, lo que es más importante, de generación de empleo.

En la última década hemos a través de distintos documentos llamado la atención sobre las dificultades del sector social para financiar sus inversiones y la necesidad de que la UE tomase cartas en el asunto. El Plan Juncker y el crédito del BEI responden a esas demandas. Además, este último supone un reconocimiento al potencial de la economía social (cerca del 10% del PIB europeo) como generador de empleo para personas con discapacidad (15% de la población europea), aspecto que en un estudio reciente del CESE identificamos como una área con gran margen de crecimiento. Estamos convencidos que el binomio economía social y discapacidad puede contribuir de manera significativa a la implementación del Pilar Social y a la creación de una Europa verdaderamente social.

Para saber más:

Miguel Ángel Cabra de Luna es consejero del Comité Económico y Social Europeo en representación de CEPES y director de Relaciones Internacionales y Sociales y Planes Estratégicos de la Fundación ONCE