Europa debe declarar la emergencia climática

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Europa debe declarar la emergencia climática

El director ejecutivo de Greenpeace en España, Mario Rodríguez, considera que “Europa debe declarar la emergencia climática” cuanto antes, convencido de que “queda poco tiempo para afrontarla con éxito”. Así lo asegura en una tribuna en la blogosfera de EFEverde en la que recuerda que España está entre los países que están presionando a la UE para que asuma un grado mayor de ambición.

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El 19 de junio, activistas de Greenpeace proyectaron una imagen gigantesca de la Tierra como una bomba con una mecha encendida en la sede de la Comisión Europea mientras los Gobiernos se preparaban para una reunión en la que discutirán las prioridades para los próximos años en la Unión Europea, y en la que la crisis climática estará seguro encima de la mesa. A medida que pasa el tiempo se va asentando con claridad en la ciudadanía la evidencia de que estamos ante una emergencia climática y que queda poco tiempo para afrontarla con éxito. Lo que no tengo claro es si los líderes políticos son conscientes de que el grado de ambición con el que los Estados miembros de la UE están dando respuesta a esta crisis ambiental y social es claramente insuficiente. No solo lo dice Greenpeace; lo dice la comunidad científica, la juventud y la propia Comisión Europea.

El Consejo Europeo debe acordar priorizar la lucha climática y llevar Europa a emisiones cero netas en 2040 si de verdad consideran que declarar la emergencia climática en la UE no es un simple eslogan que se puede quedar en papel mojado. Los objetivos acordados hasta ahora no son suficientes para no superar en 1,5 ºC la temperatura global.

El Gobierno de España se encuentra entre los países que están presionando a la UE para que asuma un mayor grado de ambición. Sin embargo, a nivel nacional, la ley y el plan de clima y energía deben ser más ambiciosos y aspirar a reducir las emisiones un 55% respecto a 1990 para 2030. No cabe duda que el Gobierno español está haciendo esfuerzos muy importantes en la dirección correcta, pero son insuficientes. La Comisión Europea incluye a España en el grupo de países con planes más ambiciosos de lucha contra el cambio climático, pero esto no significa que sea suficiente por el mero hecho de que los objetivos globales de la UE sean más bajos de los deseado. No caben paños calientes en este asunto. A nivel nacional necesitamos legislación que ponga fecha de cierre al carbón y a la venta de los coches de combustión antes de la próxima década y alcanzar un sistema eléctrico 100% renovable en 2030.
 
Los jefes de Estado deben nombrar a un presidente de la Comisión UE que haga frente a la crisis climática y ecológica y la convierta en una prioridad dentro de la agenda política europea. Desde Europa deben adoptarse políticas que acaben con las desigualdades sociales y protejan a las personas y al planeta. Esta es la última oportunidad para que la Unión Europea demuestre que está dispuesta a acelerar la acción climática antes de la cumbre especial de la ONU sobre el clima de Nueva York en septiembre. La comunidad científica exige mayor celeridad y grado de ambición. Lo puede decir más alto, pero no más claro. La generación que puede sufrir las consecuencias de lo que se decida hoy está pidiendo en las calles cada viernes que se actúe ya y se haga con contundencia y urgencia. 

La emergencia climática requiere liderazgo, valentía, responsabilidad y presupuestos ambiciosos. El tiempo apremia, por lo que la UE debe aumentar urgentemente sus compromisos. Por ello, no quiero finalizar sin interpelar al presidente Pedro Sánchez, un líder europeo emergente, y pedirle que asuma que es vital incrementar el grado de ambición en la lucha contra el cambio climático. 

Para saber más:

►  Mario Rodríguez Vargas, director de Greenpeace España