La Justicia belga rechaza la entrega a España del ex consejero Lluís Puig y la Fiscalía recurre la decisión

El antiguo consejo de Cultura de la Generalitat, Lluis Puig, en una conferencia de prensa tras conocer la sentencia de la justicia belga. [EFE/EPA/OLIVIER HOSLET]

Bruselas (EuroEFE).- La Justicia belga rechazó este viernes la entrega a España del exconsejero catalán Lluís Puig, reclamado por el Tribunal Supremo por malversación en el caso del 1-O. Una decisión que fue recurrida por la Fiscalía belga.

“La Fiscalía de Bruselas puede confirmar que la Cámara del Consejo ha rechazado la ejecución de la orden de arresto europea considerando que la autoridad española que ha emitido ese mandato no era competente para hacerlo”, señaló la Fiscalía en un comunicado.

La decisión, la primera que adoptan los tribunales de Bélgica sobre los políticos catalanes huidos de España en 2017, fue recurrida.

La Cámara del Consejo de Bruselas, juzgado de primera instancia que examinó la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) dictada en relación con el exconsejero catalán de Cultura, siguió los argumentos de la defensa de Puig sobre la falta de competencia del juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, para emitir la euroorden.

“Siempre sostuvimos que el Tribunal Supremo no era competente para estos hechos y personas; ahora, la Justicia belga nos da la razón con las consecuencias que ello tiene para el resto de procedimientos pendientes. sin duda es un buen día para Puig y para todos”, dijo el coordinador de las defensas de los políticos independentistas, Gonzalo Boye, en su cuenta en Twitter.

El pasado 23 de junio, cuando tuvo lugar la audiencia donde se anunció la fecha de la decisión, Puig dijo que había pedido al juez que, si se decidía por una sentencia de no extradición, en ella quedara “claro y bien argumentado que no hay ningún indicio de malversación, pero sí muchas vulneraciones de derechos fundamentales, como ciudadano, como político y como miembro del Govern catalán de 2017”.

El argumento de la defensa del político catalán siempre ha sido que la Justicia española lo está reclamando para ejecutar una orden de prisión que sus excompañeros de gobierno ya están cumpliendo, pese a que un grupo de trabajo de Naciones Unidas “la ha declarado arbitraria y contraria a los derechos humanos”, en palabras de los abogados.

Este asunto quedó desvinculado del caso del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y la de su exconseller Toní Comín en el momento en el que a ambos se les reconoció la condición de eurodiputados, a raíz de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre el político catalán Oriol Junqueras emitida el pasado diciembre.

Las euroórdenes de Puigdemont y Comín están suspendidas hasta que se resuelva el suplicatorio que el Tribunal Supremo español envió a la Eurocámara para pedir que se les retire la inmunidad parlamentaria, para el que también se han ampliado los plazos por las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus.

Puig pide la anulación de la causa del 1-0

“Ya es incontestable que el Tribunal Supremo no tenía competencia para esto”, consideró Boye, quien intervino por videoconferencia en una rueda de prensa en la que estuvieron presentes Puig y sus abogados.

Puig dijo sentir “satisfacción, tranquilidad y alegría” ante la decisión y opinó que si la Justicia belga ha llegado a la conclusión de que el Tribunal Supremo no es competente para pedir su extradición, tampoco lo era para juzgar el 1-O.

“Estoy contento de una primera sentencia que dice clara y rotundamente que el Tribunal Supremo no es competente para pedir mi extradición. Está diciendo que el juicio del 1 de octubre no tendría que haber empezado en el Tribunal Supremo”, señaló.

Por ello, pidió la anulación de esa causa e indicó que el Gobierno español tiene en su mano ahora “aplicar una amnistía total y eliminar la sentencia del 1-0”.

Otro de los letrados belgas de los políticos independentistas, Paul Bekaert, recordó que esta es la tercera petición de entrega dictada contra Puig que no ha prosperado, tras una primera, retirada en diciembre de 2017 para evitar que la justicia belga condicionara los delitos por los que los políticos catalanes podrían ser juzgados en España y una segunda en mayo de 2018 rechazada por un defecto de forma.

El abogado valoró lo “bien motivada” que está la decisión emitida este viernes por el tribunal belga que, explicó, ha seguido la argumentación de la defensa.

En particular, dijo, ha avalado que el juez belga puede examinar si el juez español es competente para dictar una euroorden y además ha constatado que Puig “nunca ha sido parlamentario”, y que según la Constitución española el Supremo solo tiene competencia en ese supuesto.

“Hay un abuso del uso de la euroorden por motivos políticos”, señaló el letrado.

La Fiscalía de Bruselas recurre el rechazo a la entrega de Puig

Mientras tanto, en la tarde de este viernes, la Fiscalía de Bruselas presentó un recurso contra la decisión de denegar la entrega de Puig.

La sentencia de ese tribunal puede ser recurrida en apelación y en casación.

La Cámara del Consejo de Bruselas, juzgado de primera instancia que examinó la euroorden sobre Puig emitida por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena por malversación en el caso del 1-O, declinó la ejecución al considerar que “la autoridad española que ha emitido ese mandato no era competente para hacerlo”.